Acabo de cumplir 80 años, que son años, pero mi unión con Dios me hace despertar con ilusión cada día. Nací en Nicaragua, tierra de volcanes y lagos y de una bella revolución hoy perdida por burócratas corruptos. Fui ministro de Cultura sandinista y recaudé fondos para la revolución por todo el mundo. He publicado "La revolución perdida."
-Aún recuerdo cuando el Papa le pegó una tremenda bronca ante las teles de todo el orbe.
-Fue en su visita a Nicaragua en el 83 y nosotros, todo el pueblo nicaragüense, le necesitábamos más que nunca, pero nos trató más como un padre severo que como una madre solícita...
-Pero usted siguió allí arrodillado.
-Juan Pablo II acababa de declarar a los periodistas en el avión vaticano que la teología de la liberación ya estaba muerta porque el comunismo había caído en todo el mundo.
-¿Y no era verdad?
-Le contestó un obispo catalán en Brasil, monseñor Casaldaliga: "Mientras haya pobres en el mundo, habrá teología de la liberación". Y la respuesta sigue siendo válida.
-Pues ya han pasado veinte años.
-Y el comunismo, es verdad, ha desaparecido, pero los pobres siguen. Continúa habiendo pobreza y hambre y por eso nosotros, los que creemos que el primer deber del cristiano es el amor al débil y la justicia, seguimos practicando la teología de la liberación.
-Y en Roma siguen anatemizándolos.
-Porque Juan Pablo II hizo retroceder la Iglesia inspirado por Ratzinger, quien me temo que ahora aún nos hará retroceder más.
-¿No le concede el beneficio de la duda?
-Ratzinger, al ser elegido, dijo algo que no era cierto. Dijo que a él Dios lo había elegido Papa y eso no es verdad: este Papa no lo escogió Dios sino los cardenales, los mismos, por cierto, que él mismo había ido nombrando hábilmente, porque en el anterior papado ya era él quien tomaba las grandes decisiones, como el nombramiento de cardenales.
-Tal vez inspirado por la gracia divina.
-¿Qué tiene que ver Dios con todo eso? Déjenlo tranquilo.
-Pero el Espíritu Santo debería haber iluminado a todos en el Vaticano.
-¿Recuerda al papa Alejandro VI?
-¡Paisano mío! ¡De Xàtiva!
-Fue nefando y, según esa teoría, también fue elegido por Dios.
-¡Un mecenas de las artes y las letras!
-Fue un libertino, el peor papa del renacimiento...
-Bueno, un poco liberal tal vez...
-Una elección de los hombres, no de Dios.
-Padre: ¿qué nos queda de su revolución?
-La democracia en Nicaragua después de 50 años de dictadura somocista.
-¿Algo más?
-Hubo alfabetización y queda el ejército nicaragüense que salió de aquella revolución.
-¿En qué se equivocaron ustedes?
-La revolución ha sido mi gran amor y no puedo criticarla, porque un enamorado es incapaz de ver los defectos de su amada.
-...Por lo menos los primeros meses.
-Nicaragua es una tierra de lagos y volcanes donde la gente se enfrentó a un tirano, Somoza, dándolo todo, decenas de miles de vidas, por la democracia y la libertad.
-¿Por qué ha titulado sus memorias entonces
La revolución perdida?
-Porque ya no la tenemos.
-Sólo perdieron unas elecciones.
-Tras ocho años de horrible guerra pagada por Washington y de bloqueo económico de EE.UU., la población nicaragüense acabó optando por el cambio de gobierno.
-El fallo es el principio del aprendizaje.
-Se perdieron las elecciones, pero no la revolución. Al menos, no se perdió en principio, pero al final la derrota en las elecciones hizo que los dirigentes sandinistas se desmoralizaran y entonces se dedicaron a robar y a saquear la Administración antes de entregar el poder al nuevo gobierno electo.
-Robar es una actitud poco revolucionaria.
-Ya le dije que ahí la perdimos. Ahora tenemos un partido sandinista corrupto y burocratizado que ya no representa a la revolución. Y desde luego tampoco a mí.
-Otros partidos pueden gobernar bien.
-Ahora no hay represión, ni presos políticos, ni régimen policiaco, Nicaragua tiene completa libertad, al contrario de lo que ocurría con el sanguinario dictador Somoza. Pero el gobierno tiene estancado el país. Mire las cifras: mientras la oligarquía sigue enriqueciéndose, vuelven las bolsas de pobreza que nosotros habíamos empezado a erradicar.Y el pueblo está desilusionado y apático.
-¿Qué hacer?
-Confiar en la naturaleza. Las revoluciones nacen, crecen y mueren. Vendrá otra.
-¿Cómo fue la suya?
-Fue la única revolución de la historia que superó la contradicción entre marxismo y cristianismo y logró una síntesis moderna de ambos. En Nicaragua el marxismo perdía toda su simbología casi religiosa, porque nosotros ya teníamos una religión. La teología de la liberación fue nuestra ideología.
-¿Echa de menos aquel poder de cuando usted fue ministro de Cultura?
-Nunca lo tuve. Mi poder era de la gente. Yo no tuve tiempo de escribir mi poesía en aquellos años, pero la hice: conseguí que miles de compatriotas aprendieran a leer.
-¿Y ahora en qué transcurren sus días?
-Mi unión con Dios me hace levantarme con ilusión cada mañana. Rezo y escribo. También hago esculturas.
-¿Quiere enseñarme a rezar?
-Claro. Puede ser con fórmulas aprendidas, con palabras propias o sin hablar; con amor, nada más, porque ya es comunicación sentirte unido a quien amas y ser uno con él.
-¿Alguna oración en particular?
-El mejor modo de rezar es trabajar por el reinado de Dios en la tierra y eso empieza por conseguir, día a día, un sistema político y social más justo para todos los hombres. El padre nuestro es una súplica para que algún día venga a nosotros ese reino de amor.
Ahora la OEA pide que la FARC deponga las armas, haciendo eco a Chávez. Él abrió un espacio para eso, y los poderosos aprovechan. Es un error la política de secuestro. Es correcto hacer todos los esfuerzos para buscar una solución política en Colombia. Pero la historia nos dice que en los últimos cincuentas años los que depusieron las armas, ninguno está vivo.
Es un momento delicado, un momento desfavorable, quizá un momento para repuntualizar la situación, rediscutir las tácticas las estrategias, pero nunca el momento es adecuado para la rendición. No hay peor hipocresía de las de aquellos que armándose hasta los dientes le piden a la contraparte que se desarmen.
El proceso del estado colombiano en los últimos diez años ha sido de un armamentismo descomunal y de una violencia institucional como muy pocas en los momentos mas duros de los autoritarismo en América Latina. Los Estados Unidos han reactivado la cuarta flota para controlar todo en este hemisferio… los mares, el cielo, los ríos, los espacios pequeños y los grandes. Se están rearmando seriamente, vienen haciéndolo de manera progresiva con sus bases en todo el hemisferio ampliándolas.
Ahora ya reactivaron lo que parecía que nunca volvería a hacer, entonces mientras estos se rearman hasta los dientes, mientras se incorporan las ultimas tecnologías militares en sus políticas hegemónicas y de control les quieren decir a los otros “Ustedes desármense ríndanse” y además sin previa negociación. Por eso nunca podremos adoptar la filosofía ni la mentalidad, ni los discursos de los poderosos.
Sin duda alguna ha llegado el momento que la FARC revalué su situación, examinen los aciertos y desaciertos de determinadas tácticas. Que cesen con los secuestros y otras medidas que tampoco jamás estaremos de acuerdo con ellos, pero no que depongan las armas. Y siempre es bueno recordar aquello que dijo Fidel: “ningún revolucionario tiene la fuerza moral para decirle a otro revolucionario lo que tiene que hacer”
Pero si es obligación moral señalarles LOS GRANDES ERRORES. Y la FARC los ha tenido, eso es algo que no se puede negar. Señalar es valido, ético y necesario.
Bueno, hoy para variar un poco, les dejaré la receta de una riquisima sopa de albondiga, al estilo nicaraguense.
Ingredientes para la sopa:
1 gallina cortada en piezas
12 tazas de agua
3 dientes de ajo
3 cucharadas de sal
1 cebolla
2 chiltomas
½ cucharada de achiote
1 ayote pequeño cortado en pedazos
2 tomates
5 ramos de hierbabuena
¼ taza de jugo de naranja agria
¼ cucharadita de comino
¼ cucharadita de pimienta
Ingredientes para las albóndigas:
pechuga de gallina desmenuzada
½ barra de mantequilla
2 cucharadas de jugo naranja agria
sal
pizca de pimienta
achiote
Bien fino: chiltoma picada, cebolla picada, hierbabuena picada.
1 huevo
½ libra de masa de maíz
caldo de la sopa
Procedimiento: Se pone a cocer la gallina en piezas en suficiente agua con el ajo, cebolla, chiltoma y achiote. Cuando haya suavizado la gallina, se le agregan las verduras (chilote y ayote) dejar cociendo por 10 minutos agregándole después el tomate, hierbabuena, naranja agria, comino y pimienta.
Cuando haya hervido unos 15 minutos se le agregan las albóndigas, una vez que floten las albóndigas en la sopa, se le apaga el fuego.
Procedimiento para hacer las albóndigas:
Desmenuzar finamente la pechuga de la gallina, agregándole mantequilla, naranja agria, sal, una pizca de pimienta, achiote, chiltoma, cebolla y hierbabuena finamente picada junto con el huevo y la masa de maíz.
Con todo esto se obtendrá una masa, a esta deberá agregar un poco de caldo para suavizarla y hacer las albóndigas con la forma y tamaño de un limón pequeño.
Las mañanas cambiaron su signo conocido.
Ahora el agua, su tibieza, su magia soñolienta
es diferente.
Ahora oigo desde que mi piel conoce que es de día,
cantos de tiempos clandestinos
sonando audaces, altos desde la mesa de noche
y me levanto y salgo y veo “compas” atareados
lustrando sus botas o alistándose para el día
bajo el sol.
Ya no hay oscuridad, ni barricadas,
ni abuso del espejo retrovisor
para ver si me siguen.
Ahora mi aire de siempre es mas mi aire
y este olor a tierra mojada y los lagos allá
y las montañas
pareciera que han vuelto a posarse en su lugar,
a enraizarse, a sembrarse de nuevo.
Ya no huele a quemado,
y no es la muerte una conocida presencia
esperando a la vuelta de cualquier esquina.
He recuperado mis flores amarillas
y estos malinches de mayo son mas rojos
y se desparraman de gozo
reventados contra el rojinegro de las banderas.
Ahora vamos envueltos en consignas hermosas,
desafiando pobrezas,
esgrimiendo voluntades contra malos augurios
y esta sonrisa cubre el horizonte,
se grita en valles y lagunas,
lava lagrimas y se protege con nuevos fusiles.
Ya se unió la Historia al paso triunfal de los guerreros
y yo invento palabras con que cantar,
nuevas formas de amar,
vuelvo a ser,
soy otra vez,
por fin otra vez,
soy.
¿Por qué se celebra en el mes de Mayo? Porque esta fiesta viene de Europa, donde la Naturaleza se abre a la belleza a fines de abril yprincipios de mayo, excitando en el pecho humano un sentimiento de admiración y alegría, que me causa maravilla que el acontecimiento haya sido celebrado en todo tiempo en alguna forma. Instintivamente el hombre sale a recoger flores. En Nicaragua se da el mismo fenómeno, la naturaleza comienza a revelar su belleza a mediados de abril, florecen las frondosas acacias y la humilde escoba lisa, todas ellas con flores del mismo color, el amarillo, que con el azul, el verde y el rojo son los colores del Palo de Mayo. En la Costa unos árboles bien altos, frondosos en la copa, que en abril, mayo y junio, todas sus hojas y flores se toman un amarillo vivo que los viajeros por avión distinguen con fascinación.
En Nicaragua, Oviedo nos recuerda que los nahuatl tenían celebraciones con el árbol. Los indígenas de la Costa, los mismitos en particular, habían aportado algunos elementos que a tiempo recogimos antes de que la hermana del último rey mosco dejara este mundo, elementos que no perduraron. Por razones políticas, falto de contacto, e identidad con esta fiesta, ellos no continuaron el Palo de Mayo. Después de los ingleses la influencia más notable fue la de los afro-criollos jamaiquinos y costeños nicaragüenses, que con otros elementos fomentaron las actividades mayeñas durante el siglo 19, aunque era desfavorecido por los grupos religiosos. Los africanos, una vez en el Nuevo Mundo separados de sus hermanos que hablaban la misma lengua, y con quienes compartían la misma cultura, forzosamente se vieron obligados a echar al olvido la mayor parte de su cultura. En Jamaica en otras regiones, produjeron una subcultura que era, en parte, una imitación de la cultura de sus amos. La lengua inglesa fue alterada, las fiestas religiosas y seculares, entre otras cosas. Al aumentarse la población de color la subcultura llegó a ser la cultura popular.
La llorona es una figura popular de esas tenebrosas historias que aterran el sueño de las comunidades campesinas. Sus lamentos aparecen en medio del coro nocturno de voces de animales y del ritmo monótono de aguas de quebradas y ríos. Ese concierto lúgubre es el mismo que ha interrumpido el sueño de generaciones enteras en los pueblos diseminados en los misteriosos espacios vírgenes de nuestra América.
En Nicaragua se oyen los lamentos de la llorona transportados vertiginosamente por los caprichosos vientos que provienen de las cuatro esquinas del mundo. Hasta donde cuenta la gente, La Llorona se manifiesta a través de un quejido largo y lastimero, seguido del llanto desgarrador de una mujer cuyo rostro nadie ha visto.
En el barrio del Calvario de León, se sabía que cerca del rió, allá detrás del Zanjón, pasaba el llanto de la Llorona. Las lavanderas del rió contaban que apenas sentían caer el sereno de la noche, debían recoger la ropa aún húmeda y en un solo montón se la llevaban. De lo contrario La Llorona se las echaba al rió. Según el comentario de las lavanderas, La Llorona es el espíritu en pena de una mujer que había botado a su chavalito en el rió.
Sobre La Llorona se oyen muchas versiones, pero algunas explican que ese llanto misterioso es el profundo dolor de una madre que perdió a un hijo ahogado en el pozo mientras lavaba la ropa en el rió. Pero ¿quien era esa mujer? ¿Quién podría decirnos más sobre la vida de esa misteriosa alma en pena?
Siempre en búsqueda de conocer más y más sobre este y otros personajes de la tradición oral de nuestro pueblo, nos embarcamos rumbo a la Isla de Ometepe (…)
…Doña Jesusita, se llamaba la anciana solitaria que viendo nuestro interés por conocer las historias del pueblo empezó a contarnos sobre el origen del llanto de la madre en pena.
“…En aquellos tiempos de antigua, había una mujer que tenía una hijita de unos trece años, ya sazoncita estaba la mujercita. Ella ayudaba a lavar la ropita de sus nueve hermanitos menores y acarreaba el agua para la casa.
La mamá no se cansaba de repetir a la hija cada vez que la veía silenciosa moler el maíz o palmar la masa, cuando el chisporroteo de la leña tronaba debajo del comal de barro:
-Hija, nunca se mezcla la sangre de los esclavos con la sangre de los verdugos. Ella le decía verdugos a los blancos porque la mujer era india. La hija, en la tarde salía a lavar al rióy un día de tantos arrimó un blanco que se detuvo a beber en un pocito y le dijo adiós al pasar. Los blancos nunca le hablaban a los indios, solo para mandarlos a trabajar. Pero la cosa es que ella se encantó del blanco y los blancos se aprovechaban siempre de las mujeres.
Entonces bajo un gran palencón de ceibo que sirve para lavar ropa, ahí por el rió, se veían todos los días, y ella se metió con él. –Mañana blanco, nos vemos a esta misma hora,- le decía siempre. Claro, el blanco llegaba y la indita salió pipona, pero la familia no sabía que se había entregado al blanco. Dicen que ella se iba a ver bajo el guanacaste para que las lavanderas no la vieran y no fueran a acusar con su mamá.
Allá al tiempo, ya ella estaba por dar a luz, entonces entró un barco a la isla, aquí en Moyogalpa. Ya se iba el blanco, se iba para su tierra y entonces como ella estaba por criar, ella le lloraba para que se la llevara. Pero ¡dónde se la iba a llevar! La indita lloraba y lloraba, inconsolable, a moco tendido. Él se embarco y a ella le dio un ataque, cayo privada.
Cuando ella se despertó al día siguiente, estaba un niño a su lado y en lugar de querer a aquel muchachito, lo agarro y con rabia le dice:
-Mi madre me dijo que la sangre de los verdugos no debe mezclarse con la de los esclavos.
Entonces se fue al rió y voló al muchachito ¡pam! Se cayó y cuando cayó al agua, al instante se oyó una voz que decía:
¡Ay! Madre… ¡ay madre!... ¡ay madre!... La muchacha al oír esa voz se arrepintió de lo que había hecho y se metió al agua queriendo agarrar al muchachito, pero entre más se metía siguiéndolo, más lo arrastraba la corriente y se lo llevaba lejos oyéndose siempre el mismo llanto: ¡Ay madre!... ¡ay madre!... ¡ay madre!
Cuando ya no pudo más se salió del rió. El rió se había llevado al chavalito, pero el llanto del niño que a veces se oía lejos otras veces aparecía cerquita: ¡Ay madre!... ¡ay madre!... ¡ay madre!...La muchacha afligida y trastornada con la voz, enloqueció. Así anduvo dando gritos, por eso le encajaron la llorona.
Ahora las madres para contestar a los muchachitos que lloran por pura malacrianza, les dicen: -Ahí viene la Llorona…
La mujer enloquecida se murió y su espíritu quedó errante, por eso se les oyen los alaridos por las noches… “Por ahí se anda La Llorona, hasta la vez se le oye por todo elrió.”
Tomado de La Llorona (fragmentos) en Milagros Palma: Sendero Míticos de Nicaragua. Editorial Nueva América, Bogota, 1987.
En un artículo de Fray Beto, sobre la crisis alimentaria toca varios puntos interesantes. Él dice que al paso que van las cosas la comida será vendida solamente en tiendas de lujo. Y cita cifras de todo lo que está pasando alrededor de los alimentos y las armas en el mundo.
La crisis alimentaria va en escalada, han subido una barbaridad. Veamos las cifras, el precio medio se triplico en un año, el año pasado los dueños del mundo invirtieron en la industria de la muerte o sea fabricación de armas ciento treinta y cuatro mil millones de dólares, 45% mas que hace diez años. Por cada habitante del planeta se destinaron doscientos dos dólares a la industria de la guerra. Comparado lo que se ha gastado en el mundo para producir armamento frente a lo que se ha gastado en el mundo para producir alimento, se ha gastado 191 veces más en la producción de armamento que en la de alimento. Por eso decimos que el sistema está en crisis y si queremos superar la crisis tenemos que cambiar el sistema. El año pasado el imperialismo norteamericano facturó el 45% de todas las ventas que se hacen en el mundo de armas, casi la mitad de la venta de armas las hizo Estados Unidos. El mercado de las armas está dominado por 41 empresas del imperio y 34 de los europeos. En diez añosincrementó 65% sus gastos militares y supera ya todo lo que gastó Estados Unidos en la segunda guerra mundial.
Hay que recordar que en los últimos cincuenta años se industrializó la agricultura al meter el tractor, la cosechadora, etc. Se paso del arado a la industrialización de la agricultura y eso significó multiplicar por 250% la cosecha de alimento, eso subió con haberla industrializado, por ejemplo en el caso de los cereales, pero nunca los cereales bajaron de precio, nunca. Los fertilizantes que provienen del petróleo son ahora parte componente esencial para un buen rendimiento de la tierra, en un año los fertilizantes aumentaron en 130%, la urea entre otros que es el principal, pero también aumentaron los pesticidas, las maquinas agrícolas, el transporte. El 95% de lo que comemos necesita del petróleo a través de fertilizante. Solo para criar una vaca y ponerla en el mercado se necesitan seis barriles de petróleo, fertilizante para el pasto y todas esas cosas. El incremento del petróleo afecta toda la cadena alimenticia. Interesantes cifras que nos revela Fray Beto.
Agrega Fray Beto: Los alimentos hasta hace muy pocos años servía para q comiéramos los seres humanos, ahora sirve también para que coman los vehículos, los tractores. ¿Quién va a invertir en la producción de azúcar si con la misma caña se obtiene más ganancia generando etanol? Se gana mas produciendo etanol que produciendo azúcar lógicamente, y a esa gente no le conmueve el hambre, le conmueve su bolsillo. El azúcar terminará siendo un consumo de lujo. Dice Fray Beto: “No se trata de ponersecontra del etanol, sino de ponerse a favor de la producción de alimento”. Primero la comida de la gente luego lo demás.
Por eso se debe cambiar el sistema, por eso hay q colocar a la gente en el centro de todas las prioridades, ese es un cambio dramático en la concepción de un sistema. En el sistema que no es capitalista, llamémosle socialista, solidario cualquiera que sea. En ese sistema político, económico y social, el ser humano debe estar al centro, y todas las acciones de la sociedad deben ir en función de mejorar la calidad de vida del ser humano. En cambio, en el sistema capitalista en el centro está el dinero, y todo va dirigido a incrementar el dinero. Nicaragua está como parte de ese sistema, todo está dirigido a incrementar el dinero, eso debe cambiar. Ojalá entendamos.